Roberto Arosemena Jaén
Todo fuero es un privilegio que la sociedad asigna a ciertas categorías de personas para facilitarle una función pública que beneficie a la comunidad. La constitución política del estado panameño es reticente a conceder fueros: No habrá fueros o privilegios ni discriminación por razón de raza, nacimiento, discapacidad, clase social, sexo, religión o ideas políticas.
¿Por qué, entonces, el fuero electoral para individuos que se postulen a cargo de elección popular sin importar que estén presos, declarados en rebeldía, extraditados y atraviesen una audiencia preliminar de imputación de cargos?
Los magistrados son “tontos especializados” que no logran distinguir el principio que sustenta una norma con el abuso de la norma sobre el principio. Esto sería, al menos, una infracción ética.
Es cierto que la constitución autoriza al Tribunal Electoral a interpretar y aplicar privativamente
la Ley Electoral de acuerdo con los principios que la misma Constitución Política del Estado establece. Dicha interpretación, sin embargo, ni puede ser absurda ni puede equiparar derechos de ciudadanos que gocen, por su conducta, de toda la protección que ofrece la Ley, con ciudadanos en proceso de rendir cuenta a la justicia por sus presuntos actos delictivos, realizados, todos estos, previamente a su postulación.
La interpretación del Tribunal Electoral de que pueden gozar del fuero electoral, incluso, los privados de libertad por virtud de mandamiento escrito, que estén investigados por el Ministerio Público y que están sometidos a medidas cautelares para evitar sustraerse a las consecuencias de un eventual enjuiciamiento, es una forma laza o banal de aplicar la Ley. Con esta decisión se está violando el principio consignado en el siguiente artículo: Artículo 50 de la Constitución. Cuando de la aplicación de una Ley expedida por motivos de utilidad pública o de interés social, resultaren en conflicto los derechos de particulares con la necesidad reconocida por la misma Ley, el interés privado deberá ceder al interés público o social. ¿Es el fuero electoral una ley de utilidad pública e interés social para la vigencia de un estado de derecho y del ejercicio pleno de la democracia?
El Tribunal Electoral, con la concesión banal de establecer fueros electorales, sin examinar la trayectoria previa de individuos al menos sospechosos de cometer ilícitos, está abriendo la puerta a la impunidad y a los sinvergüenzas, además de escandalizar a los ciudadanos que aún tienen credibilidad en un Estado de Derecho.
El fuero electoral es una figura jurídica para garantizar que los ciudadanos puedan participar de procesos electorales sin temor y libres de denuncias penales, civiles y administrativas sobrevinientes al hecho de ser postulados a cargo de elección.
Esa garantía procesal es conveniente y necesaria en una sociedad donde la influencia política, el poder del dinero y de la posición social son mecanismos de acoso a los buenos ciudadanos que aspiran a ser elegidos mediante el voto popular. En este contexto el fuero electoral es legítimo y digno de ser defendido por todo aquel ciudadano demócrata y vigilante de su propia reputación.
En el contexto actual, en un ambiente democrático cada vez más enrarecido, donde posibles delincuentes a punto de ser juzgados se candidatizan a puestos de elección con el objetivo de revestirse de impunidad durante el proceso electoral, la admisibilidad de dichas candidaturas y el inmediato goce del fuero electoral, no sólo es una mala práctica falsamente democrática, sino un escándalo intolerable para la buena conciencia de las mayorías.
Alertamos a los magistrados del Tribunal Electoral de no dejarse llevar por los nefastos precedentes de aplicar de esa manera el fuero electoral. Toda aplicación de la ley tiene como
fundamento su racionalidad, su impacto benéfico a la comunidad, la conservación de los valores democráticos y la sustentación de un régimen de derecho alumbrado por la justicia.
jueves, 20 de septiembre de 2018
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Yo quiero, nosotros queremos
Roberto Arosemena Jaén
El sistema electoral panameño programa
nueve meses de agitación política para que la sociedad pueda conocer a su
próximo Presidente de la República. El proceso se inicia con un “yo quiero”. El
individualismo rampante en búsqueda del poder político supremo.
Si quiero ser presidente empiezo a buscar
apoyo, recoger adherentes, mejorar mi imagen pública y conseguir
financiamiento. Es un querer con implicaciones sociales, culturales, familiares
y sobre todo políticas y económicas. Es un querer que se potencializa por
senderos inimaginables. Ya se tiene un Rómulo Roux, un Laurentino Cortizo y una
Zulay Rodríguez en la carrera presidencial. Vendrán otros marginales que en los
próximos meses tomarán notoriedad. El querer la presidencia es el tema, no el
decidirse a ser presidente. La presidencia es un poderoso imán que cobra
vigencia cuando no se tiene, cuando se logra tener produce cambios personales y
familiares que a veces aterran al votante. Allí se tiene a un Ortega y a un
Macri, por mencionar dos ejemplares de la izquierda y la derecha
latinoamericana.
Actualmente en Panamá, se ha iniciado la
epidemia electoral del “Yo Quiero la Presidencia de la República”. En la peor
de las hipótesis se requieren 18 mil votos, en la cínica hipótesis partidista,
basta el 30 o el 60% de los adherentes del colectivo. A lo mejor menos, en el
caso de partidos sin maquinarias electorales. Lo curioso de estos sistemas
electorales es la brevedad del tiempo de divulgación y promoción. Antes era
terrible y cansón dicho período que empezaba desde el día uno de la toma de
posesión del gobernante elegido. Ahora, apenas se tiene tiempo para imaginarse
a un de Rouz a un Cortizo o a un Flores, el Independiente, dirigiendo el órgano
Ejecutivo Por lo sorpresivo, el proceso electoral es mediocre y malsano. Se
diseñó para improvisar candidatos con visos de legitimidad y para conducir a la
mayoría silenciosa al matadero del futuro. No es casual que en 1987 la
República del General había colapsado, que en 2009, la República del
bipartidismo: PRD-Panameñismo, había logrado tal grado de desprestigio y
desbandada, que un Empresario cualquiera, pero ambicioso, se toma el poder
presidencial y ahora, está a punto de ser condenado. Después de la perorata del
“legítimo torrijista” , el diputado de solidaridad, hay que aceptar la
incapacidad y la rapiña del gobierno panameñista sólo emulada por la rapiña de
Cambio Democrático, dijo Nito.
Ya faltan siete meses y el torneo
electoral mantiene la tónica de desprestigio escatológico del y de los
contrincantes. Es sintomático el nivel de seguridad y confianza del colectivo
PRD y del nuevo liderazgo emergente de las redes sociales que se expresan en
una fogosa y errática dirigente, que en breve podría heredar el “partido de
Omar”. Partido creado para darle fiel cumplimiento al Tratado Carter-Torrijos
El problema de este contexto electoral
panameño se da en medio de una lucha por banderas en la ribera del Canal. Si el
Canal es “pro mundi beneficio” nada más simbólico que en las riberas del canal
se desplieguen las banderas de todos los países miembros de Naciones Unidas.
Esas más de cien banderas, enarboladas en la Avenida Primera de la Ciudad de
Nueva York podrán venir a
Panamá, como testigos de que la
Neutralidad del Canal es un asunto de todo el mundo y no sólo de Estados Unidos
y Panamá. Nosotros los panameños tenemos que ser conscientes que el mundo
actual, orientado cada vez más hacia el belicismo, no puede tener un Canal
ampliado, al servicio del paso expedito de uno de los Estados política,
comercial y bélicamente más poderosos del Planeta. La venida de China a Panamá
subraya nuestra vocación pacifista y nuestra impostergable decisión de hacer de
Panamá un Estado Soberano.
Este es el contexto nacional que todo
candidato a Presidente de la República debe enfrentar con dignidad y
patriotismo, sin dejar espacio para una quinta o sexta frontera.
sábado, 1 de septiembre de 2018
Contagio semántico
Francisco Díaz Montilla
En Rewriting the Soul, el filósofo canadiense Ian Hacking introdujo el término contagio semántico (semantic contagion) para referirse a la forma en la que la identificación y descripción pública de una condición (acción) crea los medios para su propagación. Ocurre cuando una (nueva) descripción influye en nosotros para reclasificar (etiquetar) las acciones de los demás.
Casos de contagio semántico hay muchísimos, pero tal vez sea el político el contexto donde más expuestos estamos a padecer sus “efectos”. Aunque los medios de contagio son diversos, al menos dos son fundamentales para ello: los medios de comunicación y más recientemente las redes sociales.
Continuar leyendo:
https://puntoaislado.blogspot.com/2018/09/contagio-semantico.html
En Rewriting the Soul, el filósofo canadiense Ian Hacking introdujo el término contagio semántico (semantic contagion) para referirse a la forma en la que la identificación y descripción pública de una condición (acción) crea los medios para su propagación. Ocurre cuando una (nueva) descripción influye en nosotros para reclasificar (etiquetar) las acciones de los demás.
Casos de contagio semántico hay muchísimos, pero tal vez sea el político el contexto donde más expuestos estamos a padecer sus “efectos”. Aunque los medios de contagio son diversos, al menos dos son fundamentales para ello: los medios de comunicación y más recientemente las redes sociales.
Continuar leyendo:
https://puntoaislado.blogspot.com/2018/09/contagio-semantico.html
viernes, 31 de agosto de 2018
¿Y después qué?
Francisco Díaz Montilla
Desde hace algún tiempo se ha ido afianzando en redes sociales la promoción de la campaña de no reelección. Si fuésemos coherentes con dicha máxima eso significaría que ningún diputado ni autoridad local (alcalde o representante de corregimiento sería electo en 2019); significaría -también- que tampoco lo sería el actual partido gobernante. Y aunque hay razones parciales para pensar que lo segundo no ocurrirá, lo primero es poco probable que suceda, es decir, de seguro algunos no tan honorables diputados, alcaldes y representantes de corregimiento seguirán en sus cargos por un lustro más.
Parte del problema es que nuestras formas de interacción política están concebidas desde la lógica ganar-ganar. Y tal vez la mejor expresión de esa lógica desde el punto de vista individual es el clientelismo. Es decir, el ejercicio electoral se realiza en lo que podríamos llamar un espacio de intereses: los míos y los del candidato, yo quiero algo y éste igual, y es falso que necesariamente lo que ambos perseguimos es lo mismo, cada uno es instrumento (medio) para el otro, y -sin embargo- es una estrategia que maximiza los intereses de los dos, dado que cada quien conoce (o cree conocer) las estrategias de los demás. El clientelismo es una instancia de equilibrio de Nash. En tal escenario los llamados intereses difusos (colectivos) no existen y aunque se apele a ellos, su función es fundamentalmente retórica. ¡Pero hasta allí!
Continuar leyendo:
https://puntoaislado.blogspot.com/2018/08/y-despues-que.html
Desde hace algún tiempo se ha ido afianzando en redes sociales la promoción de la campaña de no reelección. Si fuésemos coherentes con dicha máxima eso significaría que ningún diputado ni autoridad local (alcalde o representante de corregimiento sería electo en 2019); significaría -también- que tampoco lo sería el actual partido gobernante. Y aunque hay razones parciales para pensar que lo segundo no ocurrirá, lo primero es poco probable que suceda, es decir, de seguro algunos no tan honorables diputados, alcaldes y representantes de corregimiento seguirán en sus cargos por un lustro más.
Parte del problema es que nuestras formas de interacción política están concebidas desde la lógica ganar-ganar. Y tal vez la mejor expresión de esa lógica desde el punto de vista individual es el clientelismo. Es decir, el ejercicio electoral se realiza en lo que podríamos llamar un espacio de intereses: los míos y los del candidato, yo quiero algo y éste igual, y es falso que necesariamente lo que ambos perseguimos es lo mismo, cada uno es instrumento (medio) para el otro, y -sin embargo- es una estrategia que maximiza los intereses de los dos, dado que cada quien conoce (o cree conocer) las estrategias de los demás. El clientelismo es una instancia de equilibrio de Nash. En tal escenario los llamados intereses difusos (colectivos) no existen y aunque se apele a ellos, su función es fundamentalmente retórica. ¡Pero hasta allí!
Continuar leyendo:
https://puntoaislado.blogspot.com/2018/08/y-despues-que.html
miércoles, 18 de julio de 2018
Universidad de Panamá organiza el XI Congreso Centroamericano de Filosofía
Metro Libre Redacción web
El Departamento de Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá organiza el “XI Congreso Centroamericano de Filosofía, Diálogo Interdisciplinario: Retos y Desafíos”, del 15 al 19 de octubre del 2018, en la Universidad de Panamá.
Continuar leyendo el artículo
https://metrolibre.com/actualidad-y-pol%C3%ADtica/nacionales/136523-universidad-de-panam%C3%A1-organiza-el-xi-congreso-centroamericano-de-filosof%C3%ADa.html
El Departamento de Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá organiza el “XI Congreso Centroamericano de Filosofía, Diálogo Interdisciplinario: Retos y Desafíos”, del 15 al 19 de octubre del 2018, en la Universidad de Panamá.
Continuar leyendo el artículo
https://metrolibre.com/actualidad-y-pol%C3%ADtica/nacionales/136523-universidad-de-panam%C3%A1-organiza-el-xi-congreso-centroamericano-de-filosof%C3%ADa.html
jueves, 5 de julio de 2018
El escritor Enrique Jaramillo Levi presenta sus más recientes obras
Lourdes García Armuelles
Recientemente en las instalaciones de la Biblioteca Simón Bolívar, de la Universidad de Panamá, el reconocido autor panameño Enrique Jaramillo Levi presentó sus dos más reciente obras literarias tituladas En el jardín y En plena forma.
El autor explica que En el Jardín es un extracto de cuentos propios que ‘rescató' de sus otras publicaciones. La nueva obra está dirigida a niños y adolescentes.
Leer noticia completa:
http://laestrella.com.pa/vida-cultura/cultura/escritor-enrique-jaramillo-levi-presenta-recientes-obras/24071470
Recientemente en las instalaciones de la Biblioteca Simón Bolívar, de la Universidad de Panamá, el reconocido autor panameño Enrique Jaramillo Levi presentó sus dos más reciente obras literarias tituladas En el jardín y En plena forma.
El autor explica que En el Jardín es un extracto de cuentos propios que ‘rescató' de sus otras publicaciones. La nueva obra está dirigida a niños y adolescentes.
Leer noticia completa:
http://laestrella.com.pa/vida-cultura/cultura/escritor-enrique-jaramillo-levi-presenta-recientes-obras/24071470
martes, 3 de julio de 2018
Invita a doble gala literaria
Rosalina Orocú Mojica
Quienes siguen de cerca la trayectoria del profesor Enrique Jaramillo Levi se darán cita hoy a las 7:00 p.m., en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá, donde los escritores panameños Ela Urriola y Rodolfo de Gracia los pondrán al tanto de sus impresiones acerca de los dos más recientes libros de Enrique Jaramillo Levi, dos antologías.
Leer noticia completa:
https://www.panamaamerica.com.pa/variedades/invita-doble-gala-literaria-1109744
Quienes siguen de cerca la trayectoria del profesor Enrique Jaramillo Levi se darán cita hoy a las 7:00 p.m., en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá, donde los escritores panameños Ela Urriola y Rodolfo de Gracia los pondrán al tanto de sus impresiones acerca de los dos más recientes libros de Enrique Jaramillo Levi, dos antologías.
Leer noticia completa:
https://www.panamaamerica.com.pa/variedades/invita-doble-gala-literaria-1109744
Suscribirse a:
Entradas (Atom)